Tracasa, a la vanguardia en la utilización de inteligencia artificial para mejorar la información sobre la calidad del aire en Europa

La empresa navarra expone, en una jornada internacional organizada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, el trabajo que realiza en esta materia con Copernicus, el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea

Tracasa, empresa pública del Gobierno de Navarra, expuso ayer la utilización de inteligencia artificial (mediante técnicas de machine learning) para mejorar la información sobre la calidad del aire en Europa. La empresa navarra explicó su posición de vanguardia en esta materia durante la celebración del encuentro titulado “Copernicus: oportunidades a partir del monitoreo del clima y la atmósfera”, organizado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

En el comienzo de su presentación, la empresa navarra detalló, de la mano de Josu Ramírez Mariezcurrena, gestor de proyectos en Tracasa, su experiencia en proyectos de la Comisión Europea y de diversas entidades europeas, como el Centro Común de Investigación, la Agencia Europea de Medio Ambiente y el Centro de Satélites de la Unión Europea, y puso en valor su presencia en servicios de Copernicus, como Emergencias, Seguridad y, vinculado a esta cita, Vigilancia de la Atmósfera.

Posteriormente, Ramírez diseccionó el trabajo que realiza Tracasa con el mapa interactivo del Índice Europeo de Calidad del Aire, en el que la empresa navarra homogeneiza, gestiona y difunde los datos que recogen más de 4.500 estaciones repartidas por el territorio europeo: “En ocasiones, las series temporales de calidad del aire pueden estar incompletas, bien porque los datos en las estaciones no se han recogido correctamente o porque una estación ha tenido una incidencia y se ha estropeado”.

Ante esta situación, y con el objetivo de mejorar la información de las series temporales de calidad del aire, Tracasa ha apostado por utilizar una solución tecnológica avanzada, aplicando machine learning -una técnica de inteligencia artificial que utiliza el aprendizaje automático de las propias máquinas- a los datos recogidos por las estaciones y complementados con CAMS, el servicio de Copernicus que realiza sus predicciones de calidad del aire a partir de modelos atmosféricos.

“Utilizamos estos servicios de Copernicus para enriquecer nuestros modelos de machine learning y completar y mejorar las series temporales de calidad del aire, incluso pudiendo llegar a realizar predicciones a corto plazo”, concretó Ramírez, que puso en valor durante su intervención “el esfuerzo y el trabajo en equipo” que hay dentro de Tracasa para “optimizar al máximo el mapa del Índice Europeo de Calidad del Aire y poder ofrecer una herramienta más completa y fiable a las instituciones europeas y, en consecuencia, a todos los ciudadanos”.

Una jornada abierta al público y con carácter internacional

El encuentro “Copernicus: oportunidades a partir del monitoreo del clima y la atmósfera” se celebró ayer dentro de las acciones del proyecto Framework Partnership Agreement on Copernicus User Uptake, financiado por la Comisión Europea y coordinado en España por el CDTI, con la participación también de otros socios españoles, con el objetivo de incrementar el uso de los datos y productos de Copernicus.

Dirigido a empresas, investigadores, gestores de políticas y servicios públicos y público en general, los asistentes pudieron conocer, además de la presentación realizada por Tracasa, los trabajos de ponentes y usuarios experimentados en el uso de datos de Copernicus, principalmente de los servicios de Atmósfera (CAMS) y Cambio Climático (C3S), y tuvieron la oportunidad de participar en un foro abierto a todos los participantes.

Tracasa obtiene un contrato marco de 4 millones de euros de la Comisión Europea

Hasta comienzos de 2024, la empresa pública del Gobierno de Navarra realizará la validación del Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus, el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea

 

Mapa de inundaciones en Orihuela (España), en septiembre de 2019. Fuente: Copernicus.

 

Tracasa ha obtenido un contrato marco de 4 millones de euros de la Comisión Europea, con el que está realizando la validación del Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus, el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea. Tracasa, que ha logrado este encargo por tercera vez consecutiva desde 2012, va a desarrollar este trabajo hasta comienzos de 2024.

Tracasa, empresa pública del Gobierno de Navarra adscrita al departamento de Desarrollo Económico y Empresarial, desarrolla sus principales servicios en cartografía, gestión del territorio y sistemas de información territorial, y ofrece soluciones a medida para la modernización de administraciones públicas y entidades de carácter privado, tanto a nivel nacional como internacional.

En este sentido, la experiencia acumulada a lo largo de estos años por Tracasa en materia de cartografía y tratamiento y gestión de datos e imágenes de satélite, el carácter multidisciplinar de sus equipos de trabajo y el conocimiento adquirido en numerosas labores en el entorno de las instituciones europeas han resultado claves para su elección por parte del Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea, ubicado en Ispra (Italia).

El consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Manu Ayerdi, valora “muy positivamente” la noticia de la renovación por tercera vez consecutiva de este contrato marco: “Es una muestra del sólido posicionamiento en el ámbito internacional de la sociedad pública. Asimismo, es muy satisfactorio apreciar la importante contribución que realiza el entramado público a la competitividad de Navarra”.

Verificación y contacto con usuarios

Isabel Goñi Turumbay, responsable del proyecto en Tracasa, resume la labor que desarrolla la empresa en este contrato marco: “Realizamos acciones y análisis bajo demanda a través de activaciones que debemos resolver en un tiempo concreto. Nos encargamos, entre otras actividades, de la verificación de la calidad de una muestra de productos creados por el subcomponente de cartografía rápida (Rapid Mapping, en inglés) o por el subcomponente de cartografía de riesgo y recuperación (Risk and Recovering Mapping), y del contacto con usuarios para analizar el impacto del servicio”.

Otras actividades que se incluyen en el contrato marco son la realización de trabajo de campo para recoger datos in situ, la validación de información temática cartográfica, el análisis del contexto de la emergencia y la búsqueda de fuentes de información alternativas, y la evaluación del valor añadido que aportan los productos en los usuarios.

Como novedad respecto a los anteriores contratos, Tracasa lidera una red de expertos en valoración de riesgos de desastres naturales, con el objetivo de potenciar las labores de consultoría que ya realizaba en el anterior contrato, centradas en desarrollar y testar nuevas metodologías de trabajo que permitan implantar nuevas soluciones y mejorar los servicios de mapeo.

 

Reunión virtual de parte del equipo de Tracasa que trabaja en el proyecto. De izquierda a derecha, en la fila superior, Teresa de Blas Corral, Raquel Ciriza Labiano, Maite Zabaltza Jimeno y María Cabello Martínez. En la segunda fila, Idurre Barinagarrementeria Arrese, Mikel Viñuales Lasheras, Esperanza Amezketa Lizarraga e Isabel Goñi Turumbay. En la fila inferior, Arantzazu Larrañaga Urien, Uxue Donezar Hoyos y Fermín Ros Elso.

 

El programa Copernicus de la Unión Europea

El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus proporciona información geoespacial puntual y precisa de cualquier parte del mundo (extraída de datos de teledetección por satélite y completada con diversas fuentes) a todos los agentes que participan en la gestión de catástrofes naturales, situaciones de emergencia de origen humano y crisis humanitarias.

El programa Copernicus está coordinado y gestionado por la Comisión Europea, y en su ejecución colaboran los estados miembros de la Unión Europea y diversas entidades europeas, entre ellas, el Centro Común de Investigación, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).